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Organización y privacidad de datos

El sector inmobiliario se ciñe a la normativa de protección de datos vigente, atinente a los titulares de las propiedades en donde el almacenamiento y tratamiento de datos personales, resulta básico para el día a día de las empresas que lo integran. El sector inmobiliario es cuidadosamente estricto en el tratamiento de datos personales, y se constituye en fundamento para los profesionales del sector que tienen claro el cumplimiento normativo.

El tema raya en la responsabilidad social de la empresa inmobiliaria que debe abordar un disciplinado criterio en el tratamiento de los perfiles de datos personales tanto en lo patrimonial, como en el proceso de compraventa o arrendamiento de un inmueble incluida información sensible como estado de salud u orientación sexual de una persona, y los patrimoniales derivados del rango de precio del inmueble.

 

Y es que el tema tiene que ver con derechos fundamentales de los clientes y la imagen, credibilidad y confianza necesarios para la permanencia en el mercado de las empresas inmobiliarias. Aquí radica la importancia de los principios rectores para el tratamiento de datos personales establecidos en la norma para aplicar de manera armónica e integral, como el “Principio de legalidad” en materia de tratamiento de datos que debe sujetarse a lo establecido en la legislación aplicable; “Principio de finalidad” que debe ser informada al Titular; “Principio de libertad” que sólo puede aplicarse con el consentimiento previo, expreso e informado del titular; “Principio de veracidad o calidad”, implica que la información sujeta a tratamiento debe ser veraz, completa, exacta, actualizada, comprobable y comprensible; “Principio de transparencia”, en donde se debe garantizar el derecho del titular a obtener del responsable del tratamiento en cualquier momento y sin restricciones, información acerca de la existencia de datos que le conciernan; “Principio de acceso y circulación restringida”, que permite sujetar el tratamiento a los límites que se derivan de la naturaleza de los datos. Los datos personales, salvo la información pública, no se publicarán en Internet u otros medios de divulgación o comunicación masiva, salvo que el acceso sea técnicamente controlable para brindar un conocimiento restringido sólo a los Titulares o terceros autorizados conforme a la normatividad aplicable; “Principio de seguridad” donde la información se deberá manejar con las medidas técnicas, humanas y administrativas que sean necesarias para otorgar seguridad a los registros evitando su adulteración, pérdida, consulta, uso o acceso no autorizado o fraudulento; “Principio de confidencialidad” en que todas las personas que intervengan en el tratamiento de datos personales que no tengan la naturaleza de públicos están obligadas a garantizar la reserva de la información, inclusive después de finalizada su relación con alguna de las labores que comprende el tratamiento.