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El valor de ser propietario de una vivienda

Dotar al hogar de un sitio propio da a la familia tranquilidad y estabilidad, ya que al pago total de la vivienda no tendrán que preocuparse ya por obligaciones de arrendamientos sino que por el contrario habrán constituido un patrimonio; una fuente de seguridad financiera e independencia. Si pagaba arriendo, al comparar los pagos mensuales ya no serán un gasto pues al final el inmueble es propiedad.


A partir del análisis de este sueño que tantas personas han hecho realidad a través de esfuerzo, inteligencia financiera; y una alta dosis de disciplina del gasto, es conveniente establecer que cuando se piensa en adquirir una casa se presentan algunos gastos extras que, por lo general, no se proyectan en el momento de organizar un presupuesto. Debe ser claro que no sólo hay que hacer frente al pago del precio de la casa, sino que hay que pagar una serie de gastos obligatorios que giran en torno a la compraventa. Además de la hipoteca, se incluyen una serie de gastos financieros y también una serie de costos profesionales y personales. Al tratarse de la decisión económica más importante en la vida de una persona, nunca está de más tener muy claro lo que realmente se compra cuando se adquiere una vivienda.

Para que ese momento pueda llegar, es necesario tener algunos ahorros o contar con un colchón importante de dinero ya que no se trata de una adquisición barata. Además, el gasto final que supone la compra de una vivienda va mucho más allá de su precio de adquisición. Para poder finalizar la compra y formalizarla hay que realizar antes una serie de trámites obligatorios que conllevan un costo adicional. Son impuestos, gastos notariales, del registro de la propiedad, etc., que en algunos casos pueden llegar a suponer o incluso superar el 5% del precio de la vivienda. Además, si la vivienda se adquiere con una hipoteca, el precio final suele encarecerse bastante.

La decisión de comprar vivienda no se toma a la ligera, pues requiere de una considerable inversión de tiempo, energía y dinero. La mejor manera de comenzar el proceso es siendo consciente de lo que se puede esperar y lo que implica ser dueño. Por eso recomendamos tener presente los siguientes aspectos:

1. Establezca cuánto debe ahorrar.

2. Realice un estimado de los gastos que asumirá.

3 Analice su capacidad de pago.

4. Revise su historial crediticio.

5. Calcule el precio de la vivienda que podrá adquirir.

6. Defina el tipo de financiación que necesita.

La competencia en las tasas de interés que se ha generado en los bancos, sumada a los beneficios que estableció el Gobierno Nacional para la compra de vivienda nueva, han convertido las tarifas del crédito hipotecario y de leasing en las más baratas de los últimos 20 años, según los mismos bancos.